Te Podemos ahorrar miles de dólares al año!

Somos su defensor personal

Nos aseguramos de que todos sus servicios se mantengan en la raya.

JST Somos tu agente personal

$9.99Cuota mensual
Bienvenido a JuanSabeloTodo.com donde encontrará todo el soporte que necesite, para todos sus servicios personales como TV, teléfono celular, cable, todo tipo de seguros, membresías en línea, Triple A, cualquier servicio que usted está pagando mensualmente Proyecto de ley, podemos ayudarle a reducir esa factura. Administraremos su cuenta mientras usted sea miembro de nuestro programa JST. Nuestros representantes están capacitados para actuar en su nombre para mantener sus tarifas mensuales bajo control. Este es sólo uno de los beneficios del programa JST, también le damos un 20% a través de todos nuestros servicios en JuanSabeloTodo.com. Todo lo que necesita hacer para aprovechar este programa es suscribirse a nuestro servicio por sólo $ 9.99 al mes. Tan pronto como decida ser miembro, le enviaremos por correo electrónico, que es nuestro método preferido, por fax o correo postal. ¿Como funciona? Una vez que recibimos su pedido, podemos trabajar inmediatamente en su cuenta para reducir sus facturas mensuales. Paso uno, puede rellenar nuestro formulario en línea ubicado en la misma página en la que se está inscribiendo para su suscripción, o le enviamos un formulario que necesitará para llenar información sobre las cuentas que desea que manejemos. Paso dos, le informaremos de sus nuevas tarifas y obligaciones mensuales y cuánto usted comenzará a ahorrar. Es tan simple como contar hasta tres.
¿Todavía no tiene sentido? Que está bien, básicamente, somos su agente de actuación personal, nos da el poder para negociar en su nombre.
¿Qué te impide hacer esto tú mismo? Esa es una gran pregunta, hemos estado en el negocio de servicio al cliente durante treinta y cinco años y nadie es mejor que nosotros en encontrar ahorros. Además, ¿por qué desea hacer su propio mantenimiento? Y pasar horas incontables en el teléfono con representantes que la mayoría del tiempo ni siquiera han sido entrenados correctamente. Un representante que pondrá a prueba su paciencia, temperamento, compostura, diligencia, resistencia, fortaleza y autocontrol. ¿Por qué pasar por todo esto? Pasar horas en el teléfono con un agente sólo para que la llamada cae de espaldas tanto que simplemente dejarlo solo y seguir pagando tanto dinero mes tras mes. ¿Tienes ahora? Vamos a hacer todo eso para usted y tomar este tiempo que está ahorrando para gastarlo con amigos, familiares, sus hijos cosas de esta naturaleza. Inscríbase hoy para nuestro programa JST y respire fácil sabiendo que su factura siempre estará en rangos aceptables y no más discutiendo por lo que parece horas interminables.

Somos su representante personal le ahorramos dinero al monitorear sus servicios personales. ¿Cuáles son sus servicios personales? Gran pregunta, éstos son su cable, entretenimiento de la TV, teléfono celular, seguro de coche, todo su servicio personal.

Si entendemos que la Atención al Cliente es el conjunto de actividades interrelacionadas que ofrece un proveedor con el fin de que un usuario obtenga un producto y se asegure un consumo continuado del mismo; de manera que el primero garantice un resultado y el segundo confíe en el producto y fidelice con él; entendemos por tanto que el  Servicio al Cliente es una potente herramienta de marketing.

En el pasado muchas empresas demostraban más interés en la administración de cómo debían dirigir los recursos económicos, humanos y materiales, y dejaban inadvertido el servicio al cliente, muchas veces sin dar importancia a cómo la competencia estaba progresando e incrementando sus carteras de clientes empleando técnicas relacionadas con la atención que se brinda al usuario.

En la actualidad las grandes firmas han encontrado el equilibrio perfecto entre sus competencias técnicas y su estrategia de servicio al cliente y por ello trabajan para que la calidad del servicio sea altamente satisfactoria e impulse la lealtad del consumidor.

Todas las personas que entran en contacto con el cliente proyectan actitudes que afectan a éste: la secretaria al recibir las llamadas telefónicas, la recepcionista en la puerta y el personal en general que finalmente atiende. En una empresa nadie es una isla, se trata de una cadena en la que cada persona, departamento y elemento es un eslabón y si alguno de los eslabones falla, la supervivencia de la empresa se pone en peligro.

El liderazgo de la gerencia es la base de la cadena puesto que la calidad interna provoca la satisfacción de los empleados y su lealtad, y esto mejora la productividad impulsando el valor del servicio y a su vez  la satisfacción del cliente.

Consciente o inconscientemente, el cliente siempre está evaluando cómo la empresa hace negocios: cómo ofrece o amplia información, como provee el servicio, la cortesía general con la que el personal maneja las preguntas y los problemas, si su actitud es amable, positiva y resolutiva,  un lenguaje corporal adecuado,  y como la empresa trata a los otros clientes y cómo esperaría que le tratasen a él.

Por ello para satisfacer al cliente y prestar una buena atención  debemos ser un equipo,  ya que nos jugamos su fidelidad y lo que es más importante: la conquista de nuevos públicos. Por tanto, una actitud negativa de un empleado puede hacer que todo este andamiaje se caiga al suelo. Y si esto sucede, el cliente no identificará a la persona individualmente como la causante de su mala experiencia, identificará  a la empresa en su conjunto.

En definitiva, si combinamos la pulcritud del trabajo y el buen trato es señal de que hacemos nuestra labor con la máxima calidad. Pero además, para que una empresa llegue a posicionarse, no sólo debe involucrar a todos sus elementos en el proceso de calidad del servicio, ya que el entorno, la imagen, las instalaciones y su apariencia deben crear una  atmosfera profesional adecuada.

Sin duda, el valor añadido de la buena atención al cliente es lo que marca la diferencia de nuestra competencia, además, y no memos importante, de mejorar la percepción personal que nosotros mismos tenemos de nuestro trabajo.